Las vendimias en su definición más pura son el acto de hacer la recolecta.

El resultado último de la relación entre la tierra, el hombre, su entorno, el sudor y los sueños que lo acompañan. Para los agricultores, ese simple hecho, el de la cosecha que está por venir, es el principal motivo de una gran celebración.

Durante tres semanas al año los productores de vino de los valles de Ensenada, en Baja California, abren las puertas de sus casas vinícolas a más de 120,000 visitantes que ansían conocer este venerable oficio que se realiza en una tierra privilegiada por las características de un entorno mediterráneo.

La 29 edición de las Fiestas enmarcará diferentes actividades del 25 de julio al 18 de agosto donde los eventos multitudinarios son realizados por el Comité Provino Baja como la Muestra del Vino, donde el Centro Cultural Riviera se engalana para que los asistentes tengan la oportunidad de conocer y degustar más de 120 etiquetas de vino de 62 vinícolas, de la mano del mismo productor o enólogo, acompañados de exquisitas muestras gastronómicas que ofrecen más de 50 restaurantes regionales participantes.

Otro reconocido evento de Provino es la magna clausura de los festejos de vendimia, el Concurso de Paellas “Dr. Ramón García Ocejo”, donde año con año más de 7,000 asistentes se reúnen para ser testigos de la elaboración de paella por parte de los 92 equipos participantes en sintonía con las más de 150 etiquetas de vino de las 62 vinícolas que se dan cita al cobijo de los encinos en Viña de Liceaga.

Los 25 días de celebración de las tradicionales Fiestas de la Vendimia también se conforman por diversas actividades, tales como: conciertos con artistas de renombre, cenas con chefs de talla internacional, maridajes, verbenas populares, talleres de apreciación del vino y experiencias enogastronómicas.

Los objetivos de atraer público a Baja California durante esta temporada es el mostrar las bondades del terruño ensenadense, fomentar la cultura del vino y promover el oficio de los agricultores quienes están dispuestos a defender la vocación agrícola de nuestros valles, proteger el paisaje y el ámbito natural que es el mayor elemento de identidad de esta tierra.

La labor de los productores es velar por un buen desarrollo de la región adoptando una agricultura sostenible, eficiente y sobre todo asegurando la preservación de la flora y fauna nativas, tema rector de esta edición de Fiestas de la Vendimia.

Hace poco menos de 30 años un puñado de productores, 9 para ser exactos, tuvieron la visión y capacidad de ejecución para crear, revitalizar y transformar un sector que en aquel entonces permanecía dormido. Hoy, en plena efervescencia los ojos de México y el mundo se encuentran puestos en el Valle de Guadalupe, lugar donde suceden las que hoy por hoy son llamadas “Las fiestas del vino más grandes de Latinoamérica”.

* LA XXIX MUESTRA DEL VINO

El evento que dio origen a las Fiestas de la Vendimia es la Muestra del Vino, celebración que ha ido creciendo a la par con la producción y oferta de los valles vinícolas.

En su edición 2019 a realizarse el viernes 2 de agosto en el Centro Cultural Riviera a partir de las 7:00 de la tarde participarán 62 bodegas y 55 restaurantes de la región. Además de un nutrido programa musical y un pabellón cultural con expresiones artísticas y catas dirigidas.

Respetuosa del equilibrio equitativo para sus expositores, sin afanes protagónicos de ninguna bodega, se ha logrado propiciar la cultura del vino a través de un festejo que hoy reúne a más de 3,000 asistentes. Sin perder el espíritu original, tras casi tres lustros después, una cita obligada de Ensenada con sus vitivinicultores.