En Polonia han causado revolución en los medios las imágenes de una vaca que vive con una manada de bisontes.
De acuerdo con la BBC, la vaca escapó de una granja a finales del otoño pasado y, al parecer, encontró cobijo entre los bisontes que habitan en el Bosque de Bialowieza.
El ornitólogo Adam Zbyryt fue una de las primeras personas que se percató de este curioso incidente en noviembre pasado.
«No es raro ver bisontes cerca del Bosque de Bialowieza, pero un animal me llamó la atención. Era de un tono marrón claro completamente diferente al del resto de la manada. Los bisontes son de color castaño o marrón oscuro».
En un inicio pensó que este animal “fuera de lo común” era producto de una mutación. Más tarde, cuando usó sus binoculares para observarlo, supo que en realidad se trataba de una saludable vaca, que no parecía sentirse amenazada por los bisontes.
A juzgar por cómo se le ha visto hace unos días, la vaca se ha adaptado a la manada y a su vida en libertad, a pesar del frío invierno.
No es la primera vez que un animal de granja escapa de su cruel destino  con la esperanza de salvarse.
Las vacas, las gallinas, los cerdos y otros animales explotados como alimento son tan sensibles como los perros y los gatos que protegemos y amamos. La única diferencia entre ellos es que a los primeros los hacemos víctimas de una cruelda inimaginable: confinamiento extremo, mutilaciones dolorosas y una muerte sangrienta y violenta.